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Érase una vez la desconexión

Antes el verano era una época de desconexión. Te trasladabas a otro lugar, te reencontrabas con viejos amigos, vivías con otros horarios y otras costumbres; perdías la noción del tiempo, confundías el martes con el jueves, escribías y mandabas cartas o postales, vivías intensos amoríos con fecha de caducidad, jugabas con tus amigos hasta las tantas. De las vacaciones se regresaba cambiado y bastante distraído, pues durante el paréntesis estival el resto del mundo había dejado de importar.

Pero todo ha cambiado. Ahora vivimos conectados al mundo muy a pesar nuestro. Encima, la naturaleza no entiende de vacaciones veraniegas y, durante el que ha sido el verano más caluroso hasta la fecha, hemos vivido despiadados seísmos en Venezuela y Colombia, furibundos incendios en distintos puntos del planeta, un destructivo tornado en Occitania, una trasnochadora riada en Tarragona, un inconcebible alud en el Himalaya, una violenta granizada en Brescia.

Sin pretenderlo, de las vacaciones hemos regresado más sabios: los glaciares se desmayan y colapsan, las piedras de granizo han pasado de tener el tamaño de un guisante al de una ciruela, el 81% de los terremotos ocurre en un área llamada Cinturón de Fuego, los eclipses solares se deben mirar con unas gafas homologadas. Y, la enseñanza más importante de todas: los héroes existen.

No son seres de ficción enfundados en unas mallas y con poderes sobrenaturales, sino personas de carne y hueso que no dudan en arriesgar su vida para ayudar a quienes más lo necesitan: bomberos, personal sanitario, pilotos, personas voluntarias venidas de todas partes. Resulta tranquilizador saber que, ante una hecatombe, siempre hay personas dispuestas a ayudar a los demás.

Andrés, el protagonista de la película Al otro barrio, interpretado por el siempre sublime Quim Gutiérrez, dice: «a mí me llaman «corcho», porque nunca me hundo». Si la humanidad no se ha hundido todavía es porque, ante un desastre, se desata el altruismo. Y aunque eche de menos aquellos veranos de desconexión y libertad, agradezco emocionada el haber podido comprobar, una vez más, que la gente buena abunda. Gracias.

Publicado en Historia real Naturaleza

2 comentarios

  1. Tita Almirall Amat Tita Almirall Amat

    Me gusta recibir un correu positivo ,realista y MUY SENSIBLE.
    GRACIAS. MUCHAS. GRACIAS.

    • Virginia Virginia

      Tita, gracias a ti.

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