Saltar al contenido →

Visión alterada

Tengo un ojo vago, con escasa capacidad visual por falta de uso durante el período de aprendizaje visual. Resulta que no nacemos viendo, lo aprendemos. ¡Suspendí! Descubrieron al perezoso cuando tenía once años, porque tenía fuertes dolores de cabeza. Me pusieron una lentilla. Azul. Aunque me habría gustado que cambiara el color de mi iris, este continuó siendo marrón. Me la ponía al llegar al colegio y me la quitaba cuando me iba. Mis compañeros de clase alucinaban conmigo y hasta me convertí en alguien guay. ¡Tenía público!

Años más tarde, en la universidad, llegó el astigmatismo y mi vista empeoró. Comprensible, tuve que leer montones de códigos y sentencias. ¡Un rollo! Así que añadí una lentilla al otro ojo y, además, unas gafas. Descubrí este complemento que me encanta, porque me hace sentir protegida detrás de un escudo de cristal. De hecho, ya no uso lentillas, ¡son una lata cuando sopla el viento! Durante años no he tenido otra preocupación que cambiar de modelo de gafas y ajustar un poco las dioptrías. Pero ahora, ¡ay de mí! Sufro presbicia. ¡No consigo enfocar lo que tengo cerca! Esto es un drama, porque no puedo leer libros con reducido tamaño de letra. ¡Es muy frustrante! Toca cambiar a cristales progresivos. Dicen que la presbicia es algo que va de la manita del caminar del DNI. Como el ataque de lumbago que me dio hace cinco años para estrenar los cuarenta. ¡Un mes yendo a rehabilitación!

La salud visual es importante. ¡Fundamental! Para concienciar, el 8 de octubre se celebra su Día Mundial. Hay un tema que preocupa mucho: el avance de la miopía. En muchos lugares del mundo se ha duplicado. En otros, ¡hasta triplicado! No es ninguna broma, la miopía se está convirtiendo en uno de los principales desafíos de la salud pública del futuro. De hecho, dicen que en el año 2050, el 50% de la población mundial será miope por el excesivo uso de la visión de cerca. En plan epidemia de miopía a nivel mundial. Asusta, porque puede derivar en ceguera.

Cuida de tus ojos, son los faros con los que miras el mundo. Aunque El Principito asegure que lo esencial es invisible a los ojos, ¡el mundo es un lugar demasiado hermoso para perdérselo!

Print Friendly, PDF & Email

Publicado en Escritura Historia real Naturaleza

2 comentarios

  1. Eva Eva

    Tienes razón, cada vez hay más niños con miopía. Mi hija de tres años tuvo la primera revisión del oftalmólogo hace diez días y la descubrieron miopía y astigmatismo en los dos ojos, así que la hemos tenido que poner gafas porque no veía tres en un burro. Lo peor es que la miopía aumenta cuando el ojo va creciendo.

    • Virginia Virginia

      Eva, disculpa el retraso de mi respuesta,hasta hoy no he visto tu comentario.
      Siento lo de tu hija. Pero, no te preocupes, las gafas hacen maravillas y, encima, nos hacen parecer personas más interesantes! Un abrazo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *