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El autobús y la alegría

Hace 200 años Stanislav Braudy, dueño de unos baños públicos en Nantes, tuvo la genial idea de acercar la gente a su negocio con un carruaje tirado por caballos. La iniciativa tuvo un éxito tremendo, lo que lo llevó a crear la primera compañía de transporte público del mundo. Por fortuna, la técnica ha evolucionado y los pasajeros ya no viajamos perfumados con el agradable aroma de excrementos recién servidos.

Al viajar en autobús, estamos rodeados de personas que miran por la ventana, conversan, escuchan música, juegan, leen o, simplemente, se sujetan donde pueden para no caerse al suelo en caso de frenazo brusco. Pero los tiempos cambian, y ahora el autobús no solo se utiliza para transportar personas. El Banc de Sang i Teixits de Catalunya, por ejemplo, lo usa para conseguir donantes de sangre, personas solidarias e imprescindibles; quienes hemos tenido un ser querido ingresado en Urgencias lo sabemos bien.

La salud también pasa por la higiene. Por desgracia, uno de los problemas más graves de las grandes ciudades es el de la mendicidad; personas que viven al raso, sin posibilidad de llevar un hábito de higiene normal. Convencida de que la higiene conduce a la dignidad y, la dignidad, a la oportunidad, una mujer de San Francisco tuvo la idea de transformar cuatro autobuses en desuso en baños portátiles completos, capaces de servir 800 duchas a la semana. Otro éxito, y el nacimiento de la organización Lava Mae.

Otro invento útil: la biblioteca móvil, una biblioteca pública sobre ruedas que facilita el acceso a la lectura en lugares sin posibilidad de servicios bibliotecarios fijos, por ser lugares remotos, de escasa población o de difícil acceso. Promueven la lectura y, también, la salud mental. En España hay 84 bibliobuses que prestan servicio en 5.153 municipios y que atienden a más de diez millones de personas cada año. Es tan importante su labor, que el 28 de enero se celebra el Día del Bibliobús.

Si el autobús transporta gente, recoge sangre, permite la higiene y cuida la salud mental, no cabe duda alguna de que es un auténtico defensor de la alegría. A saber en qué corazón, en qué lugar, nacerá la próxima semilla de sonrisas.

Publicado en Historia real

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