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Aunque existan cajas B, no hay planeta B

Soy una apasionada de la Naturaleza. Esté en la ciudad, el campo o la montaña, siempre tengo los ojos bien abiertos y las orejas atentas. Me emociona del mismo modo ver a Audrey Hepburn cantando Moon River con una guitarra en el alféizar de la ventana, que observar una abeja chupando néctar de una flor. Confieso que me habría gustado ser bióloga, pero, ¡era malísima en Física y Química!

Pero, como soy muy curiosa y me encanta aprender cosas nuevas, y además me preocupa el futuro de la Tierra, leo mucho sobre distintos temas medioambientales. También sobre animales no humanos. Esto queda patente en mi primera novela, donde uno de los personajes, Maya, es una activista animalista y medioambiental convencida.

Por eso, en este blog escribiré de vez en cuando sobre distintos temas relacionados con la Naturaleza. Me lo pide la Maya que habita en mí. Espero que te guste y que podamos intercambiar preguntas, respuestas y herramientas de aprendizaje.

Todo esto te lo cuento porque esta semana se ha celebrado el Día Internacional de la Madre Tierra. Las Naciones Unidas lo establecieron para concienciar a la población mundial de que todas las especies que habitamos el planeta somos interdependientes. Se tiene constancia de que esta idea ya existía hace 165 años.

La tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Creo que tenía 14 años cuando descubrí un libro en cuya portada aparecía el dibujo de un indio norteamericano. Reproducía en su totalidad una carta del Gran Jefe Seattle, de la tribu Suwamis. En ella respondía a una oferta de Franklin Pierce, el entonces Presidente de Estados Unidos, para comprar sus tierras.

El texto es profundamente ecologista y hace hincapié en el gran daño que podemos hacerle al planeta Tierra, y a nosotros mismos, si actuamos de forma inconsciente e irresponsable con el medio natural. Aunque se ha especulado mucho sobre el origen del texto, lo cierto es que su pensamiento crítico está lleno de sabiduría. Me encantó y lo incorporé de inmediato a mi filosofía particular.

En la actualidad vivimos una crisis ecológica importante por culpa de la especie humana. Ya nadie (o casi nadie) duda de la existencia del Cambio Climático. Tampoco se cuestiona la pérdida de la Biodiversidad. Algunos incluso alertan de que estamos al borde del abismo. Es tal la preocupación existente que el calendario anual se ha llenado de fechas para defender la naturaleza (del ser humano).

Pero no te deprimas, ¡hay muchas personas trabajando para revertir esta desastrosa situación! Existen tanto entidades volcadas en la educación medioambiental, como personas comprometidas que nos muestran el camino a seguir.

Podemos cambiar. Es cierto que vivimos en una sociedad de consumo que tiende a vivir centrada en el presente sin pensar ni en el futuro, ni en los demás seres vivos. Pero… ¡hay lugar para la esperanza! Tenemos a nuestra disposición múltiples herramientas para reducir el impacto de nuestra «huella ecológica». (Si tienes curiosidad por conocerla, aquí podrás medirla.)

Jose Luis Gallego, naturalista y divulgador ambiental, acaba de publicar el libro «Plastic detox. 5 x 10 ideas para reducir el plástico en tu día a día.» El autor no pretende que cambiemos radicalmente de estilo de vida, pero sí que modifiquemos algunos hábitos para así minimizar el impacto del plástico en la Naturaleza. ¿Sabes que en el mar existe una inmensa isla artificial formada por plásticos? ¡Tiene el tamaño de España, Francia y Alemania juntas! Va en serio.

Podemos y debemos modificar nuestros hábitos de consumo. Algunos comercios ya se están poniendo las pilas para que podamos volver a comprar a granel. Y en Amsterdam, hace un par de meses abrió el primer supermercado sin plásticos.

También es preciso empatizar con los animales. Entender que no podemos maltratarlos, porque como ya se ha demostrado científicamente, son seres sintientes. Este documental es toda una lección de empatía.

Además de nuestro compromiso individual, es importante el de empresas y gobiernos, porque adoptan medidas dirigidas a proteger o a perjudicar a la Naturaleza. Ahora que se avecinan distintas elecciones, resulta imprescindible, antes de votar, conocer el contenido de los diferentes programas electorales. Leerlos te da una idea de cuáles son las prioridades de los diferentes partidos y te permite ver si coinciden con las tuyas. Para mí son importantes la educación y la sanidad públicas, la igualdad, la no discriminación, el no comerciar con armas, la política territorial, y así un largo etcétera. Pero, por encima de todo eso, está salvar el planeta. Sin él nada de todo lo demás puede suceder. Y esto, además de ser algo lógico, es urgente. (Si te da pereza leerte los distintos programas electorales, o simplemente no tienes tiempo, pueden serte útiles algunas comparativas existentes en materia medioambiental o en temática animal.)

Hay que implicarse ejerciendo el derecho a voto, pero también en el día a día. Seguro que hay algún hábito que puedes modificar. Analízate y descubre cuál. ¡O cuáles! Ojo, no busques la perfección, enloquecerás. Pero sí puedes colaborar y proteger nuestro hermoso planeta A.

¡Grano a grano se hace una montaña!

(¡Gracias por leerme!)

Cielo
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Publicado en Compromiso Libros Naturaleza

4 comentarios

  1. Virgité Virgité

    Gracias Virginia por recordarnos que hoy en día hace falta más que nunca conciencia y sensibilidad con lo que sucede en nuestro planeta, 😊

    • Virginia Virginia

      Virgité, ¡gracias por tu comentario! No nos queda otra que despertar y actuar…

  2. Mercedes Mazarico Mercedes Mazarico

    Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dices Virginia, yo intento aportar mi granito de arena y es una pena que no cuidemos nuestro y único planeta por la avaricia, y el consumo excesivo y solo lo podremos cambiar nosotros, protestando , consumiendo solo lo necesario Yû excluyendo el plástico, en cuanto a los animales la semana pasada vi la película Mia y el Leon Blanco,me impactó como hay gente que por hacerse una foto, pueda matarla a un leon indefenso, están ya en peligro de extinción, pasa lo mismo con los Elefantes y los Rinocerontes, la recomiendo, gracias Virginia por tu aportación en ambos campos

    • Virginia Virginia

      Gracias a ti Mercedes por tu comentario y por la recomendación cinematográfica. ¡Me apunto la película para verla!

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