Saltar al contenido →

Este cerebro nuestro

En nuestro vocabulario existen infinidad de palabras cuyo significado desconocemos. El programa de RTVE Aquí la Tierra es muy aficionado a descubrirnos palabras totalmente desconocidas. Como es un programa de divulgación medio ambiental, siempre están relacionadas con la meteorología o la ciencia. Te lo recomiendo, ¡es muy interesante y entretenido! Micro en mano, preguntan por la calle el significado de una palabra. La gente suele quedarse atónita e intentan salvar la situación echando mano de la imaginación. ¡Lo que te ríes!

Hace un par de semanas, la protagonista del programa fue la palabra «pareidolia». ¡No la había escuchado en mi vida! Es un fenómeno neuro-psicológico por el que las personas vemos formas en lugares insospechados que en realidad no están allí. Vemos animales, rostros o figuras en cualquier objeto o paisaje de la naturaleza. ¿Te ha pasado alguna vez?  Sucede porque el cerebro siempre intenta ponerle una identidad conocida a todo cuanto observamos. Es algo muy común e inevitable. No obstante, los científicos consideran que en estos casos el cerebro se equivoca. Dicen que es evidente que en el cielo no hay ningún oso sonriéndote, ni en la baldosa de la cocina hay ninguna cara guiñándote un ojo. Pero, ¿cómo pueden calificar de error algo que tú estás viendo? Para ti es real. Está ahí. ¡Es incuestionable! ¿Cómo va a tratarse de un error?

Dicen que la belleza está en los ojos del que la mira. Que esta mirada es el resultado de nuestro mundo interior y el medio ambiente en el que nos movemos. Pero, más allá de esto, ¿qué sería de la vida sin imaginación? ¿Sin fantasía? ¿Sin personas que inventen mundos con hadas, elfos o gnomos? ¿Sin Star Wars? ¡Menudo aburrimiento! Del mismo modo que existe la pareidolia, la eterna búsqueda de la belleza es una constante en la historia de la humanidad. Es algo inherente a nuestra condición. Y no solo la buscamos, ¡también la creamos! La historia del arte está llena de ejemplos. Uno que me ha dejado boquiabierta: la bienvenida de Shanghái al 2020. ¡Ha lanzado dos mil drones al cielo! Sobre el río Huangpu, estos aparatos dibujaron en el firmamento múltiples figuras como dragones, el planeta Tierra y, ¡hasta un hombre corriendo! Y finalizaron su actuación escribiendo «Zhui Meng», que significa «persiguiendo sueños». ¿No es maravilloso?

Permítete soñar. Buscar belleza. Crearla. Caminar con una sonrisa en los labios.

En definitiva, permítete ser feliz. ¡Por todos los momentos en los que no puedes serlo!

¡A por el 2020!

Publicado en Escritura Historia real Naturaleza

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *