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Pon un tren nocturno en tu vida

Tras años de obras y una inversión multimillonaria, por fin se puede viajar entre Madrid y Galicia en un tren de alta velocidad. ¡Gran noticia! No todo el mundo quiere viajar en avión, por más baratos que se vendan los billetes. Las esperas en el aeropuerto, los retrasos en el interior del aparato, el engorro del control de seguridad, las huelgas de controladores aéreos, etc., invitan a buscar alternativas. Influye también una creciente conciencia medioambiental que delata al avión como el medio de transporte más contaminante. En comparación, la huella de carbono del tren es insignificante. Claro que, si no se quiere contaminar nada, lo mejor es viajar a pie o en bicicleta, aunque sea un auténtico reto recorrer largas distancias. ¡Salvo si estás en plena forma!

Además de haber múltiples motivos racionales para elegir el tren como medio de transporte, hay uno emocional que tiene mucho peso. Los trenes gustan. Tienen algo mágico que cautiva. ¿A quién no le fascina una maqueta de trenes? Es imposible no echarle un vistazo. Así ocurría en la calle Pelai de Barcelona, donde el escaparate de la histórica Casa Palau atraía decenas de miradas diarias. Era un pequeño paraíso para los amantes del ferrocarril, entre los que me incluyo. Los trenes han marcado nuestras vidas de un modo del que quizá no somos conscientes. La literatura y el cine han contribuido a ello, y en el imaginario colectivo está grabada a fuego la idea de que sobre las vías se viven grandes aventuras e intensos romances. Mi tierno corazón adolescente quedó marcado por la película Romance en el Oriente Express, con Cheryl Ladd, más conocida por su papel en Los Ángeles de Charlie. En el trayecto del Oriente Express que va de Venecia a París, Lily se encuentra con Álex, con quien tuvo un tórrido romance diez años atrás durante unas vacaciones en Francia. Terminó bruscamente después de que él desapareciera sin previo aviso, dejándola con el corazón roto. ¡Uf! Es una película deliciosa, para las personas románticas incurables.

Un tren también puede convertirse en escenario de crímenes que, a veces, deben resolverse durante el trayecto. Recordemos Asesinato en el Oriente Express, de Agatha Christie, o Extraños en un tren, de Alfred Hitchcock. Además, desde una cómoda butaca y a través de la ventana, se puede presenciar algo que volverá tu vida del revés. Y si no que se lo cuenten a la Chica del tren, de Paula Hawkins, o al protagonista de La buena suerte, de Rosa Montero. Por desgracia, el tren también comporta dolor. ¿Quién no ha sufrido viendo el peligro que conllevan las vías en Tomates Verdes Fritos? Por no hablar de la desazón que provoca el recuerdo de los atentados del once de marzo de 2004, que tuvieron lugar en varios trenes de cercanías de Madrid. Tiemblo cada vez que oigo Jueves, de La Oreja de Van Gogh, una historia de amor truncada dedicada a las víctimas de aquel atroz ataque terrorista.

De todos los trenes, el nocturno es el mas fascinante. En mi caso, puedo presumir de haber viajado varias veces en el que conectaba Bruselas y Narbona. ¡Me encantaba dormir en una litera! Era la manera más descansada de viajar a Barcelona, porque las horas de conducción entre las ciudades de origen y de destino se reducían a tres. También era divertido y emocionante, sobre todo a la hora de cenar. ¡Se movía todo lo que había encima de la mesa! A veces, coincidía con amistades de la escuela que también regresaban a España durante las vacaciones estivales. ¡Nos lo pasábamos pipa! Por desgracia, este tren ya no existe. La aparición de vuelos low cost y de líneas de alta velocidad ha reducido de forma considerable la cantidad de trayectos nocturnos. Incluso ha desaparecido el mítico Oriente Express que, desde su inauguración en 1883, fue considerado uno de los trenes más lujosos del mundo.

En España también se está apostando por los trenes de alta velocidad, en detrimento de los nocturnos. Antes de la pandemia existían cuatro trayectos que unían, a través de los llamados trenhotel, Barcelona y Madrid con Galicia, Portugal y Francia. Todo indica que no se reactivarán tras la crisis sanitaria, debido en gran parte a las pérdidas que arrastraban desde hace años. Sin embargo, este año Renfe recupera la oferta de trenes turísticos de lujo. Vuelven el Al Andalus, el Transcantábrico Gran Lujo, el Costa Verde Express y el Expreso de la Robla.

Contrariamente a lo que puede parecer, ¡el tren nocturno regresa! Y con fuerza. Juega a su favor su baja huella ecológica, tan importante en tiempos de evidente cambio climático. Algunos países están tomando medidas serias y eficaces para cuidar del medioambiente que repercuten en un incremento del transporte ferroviario. Francia, por ejemplo, ha prohibido los vuelos nacionales de corta distancia. ¡Aplausos! Y Europa quiere recuperar los trenes nocturnos y devolverles el protagonismo que han tenido a lo largo de la historia. La celebración del Año Europeo del Ferrocarril, que tuvo lugar en 2021, sirvió para fortalecer la colaboración entre compañías ferroviarias europeas. Nació así el proyecto Nightjet, cuyo objetivo es instaurar cuatro líneas internacionales que conectarán 13 ciudades. En diciembre pasado se inauguraron los trayectos París-Viena y Zúrich-Ámsterdam; este verano se estrenará la ruta Bruselas-Praga; en diciembre, verá la luz la línea Roma-Zúrich; en 2023, se podrá viajar a Berlín desde París y desde Bruselas, y, desde la capital belga, también se podrá ir a Varsovia; en 2024, podremos viajar de Barcelona a Zúrich. ¡Y esto es solo el principio!

No hay duda, se avecina una auténtica revolución en el modo de viajar y de planificar nuestras vacaciones. A los trenes de alta velocidad se añade la vuelta de los nocturnos. Por las vías ferroviarias circularán, de nuevo, vagones restaurante, vagones litera y vagones para vehículos. Regresan los sueños, las emociones, las historias que contar. Recuperamos el placer de viajar sin prisa. Y, de paso, mimamos nuestro hogar.

¿A que esperas? ¡Pon un tren nocturno en tu vida!

«¡La vida, como el tren, hija mía sigue adelante! ¡Y es una suerte que sea así!» Ágatha Christie, El misterio del tren azul.

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Publicado en Historia real Naturaleza

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