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La invasión extraterrestre

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Si has crecido temiendo una invasión extraterrestre, traigo malas noticias: ¡lleva en marcha veinticuatro años! En 1998, un enamorado del icónico videojuego Space Invaders empezó a decorar las calles parisinas con pequeñas reproducciones de marcianitos. Hechos con baldosas de cerámica, transmiten a la perfección la estética pixel. El artista está tan comprometido con su proyecto, que se hace llamar Invader. Nadie conoce su identidad y, las pocas veces que se ha dejado ver, lo ha hecho oculto tras una máscara. Lo único que se sabe de él es que estudió Bellas Artes.

Invader se define como un UFA, Unidentified Free Artist (artista libre no identificado), y afirma que la finalidad del proyecto Space Invaders es liberar al arte de sus alienadores habituales, como pueden ser los museos o las instituciones. También quiere sacar a los invasores pixelados de las pantallas de videojuegos y traerlos a nuestro mundo físico. En cuanto a su arte, Invader considera que es una mezcla de arte contemporáneo, grafiti, juego y arte urbano. Lo que está claro, es que dibuja una sonrisa en los rostros de quienes descubren sus obras. Al menos, fue mi caso.

Los diseños de las baldosas no se limitan solo a marcianitos. Incluyen iconos de la década de los ochenta, como los fantasmas del adictivo PacMan, la dama y el vagabundo, o Frankenstein; también, palomas, pingüinos, pitufos, flores. ¡Ni siquiera La Gioconda se salva de ser pixelada! Por si esto fuera poco, hay 4.055 invasores repartidos por 80 ciudades de todo el mundo. En España, los platillos volantes han aterrizado en Barcelona, Bilbao y Málaga. El artista documenta todas sus invasiones y las comparte en un mapa de la invasión. La cosa es seria, porque la operación incluye también al mundo submarino.

Invader no es bien recibido en todas partes. Aunque parezca increíble, algunos países le han vetado la entrada. Teniendo en cuenta el tamaño de sus creaciones y la simpatía que despiertan, me resulta incomprensible. A pesar de las piedras que pueda encontrar en el camino, su arte ha sido reconocido con exposiciones y rutas guiadas por París.

Si este verano tienes pensado viajar a alguna ciudad, échale un vistazo al mapa de invasión. Si tu destino figura en él, puedes buscar los píxeles de Invader. ¡Es divertido! En cualquier caso, mantén siempre los ojos abiertos. Nunca se sabe qué sorpresa te espera a la vuelta de la esquina.

Foto superior: planta en la plaza Georges Moustaki, París.

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Publicado en Historia real

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