Saltar al contenido →

La vida es trastorno

la-vida-es-trastorno

Eva Amaral tiene un agujero en el cráneo. La cantante, compositora y música ha compartido esta noticia en su cuenta de Instagram y ha dejado a la gente estupefacta. Los médicos le han dicho que no es nada grave y que haga vida normal. Pero ¿cómo ignorar que se tiene un agujero de bala en la cabeza?

El mundo está lleno de cosas extrañas. Nos guste o no, hay trastornos a mansalva. A raíz de la pandemia del Covid-19 se ha visibilizado la problemática de las enfermedades mentales. Abundan. Estudios recientes afirman que una de cada cuatro personas sufrirá algún problema de salud mental a lo largo de su vida. Si eres una de ellas, quizá sufras prejuicios y rechazo. Es bueno hablar de ello. Sobre todo cuando se requiere un tratamiento psicológico e, incluso, psiquiátrico. Si sientes que algo en ti no va como debería, busca ayuda. Corre.

Y qué me dices de las enfermedades raras. Según la Federación Española de Enfermedades Raras, son aquellas que afectan a muy poca gente. Menos de cinco personas por cada diez mil. Se estima que existen más de siete mil tipos distintos y que afectan a trescientos millones de personas. ¡Trescientos millones! Tres en España.

Padecer una enfermedad rara no es ninguna buena noticia. No solo porque merma la salud, sino, sobre todo, porque rara vez existe una cura o un tratamiento médico que alivie los síntomas. Por desgracia, los laboratorios solo investigan las enfermedades que son rentables. Cuantos más pacientes, más negocio. ¿Cómo va a salir a cuenta invertir en cuatro raritos? Es lo que tiene vivir bajo la dictadura del beneficio económico.

Brad Pitt es un rarito. Padece prosopagnosia, un trastorno neurológico que desconecta el cerebro de la vista. Conocido también como ceguera facial, impide que se reconozcan las caras de personas con las que nos hemos relacionado con anterioridad. El paciente sabe que está viendo una cara, pero no puede conectar con la parte de la memoria que la identifica. ¿Explica este trastorno que Brad haya dejado escapar a Angelina Jolie?

La prosopagnosia afecta al 2,5% de la población mundial y no existe ni tratamiento ni cura. Por su culpa, uno de los actores más deseados del mundo también es odiado. Muchas personas, al no ser reconocidas, se ofenden y lo tachan de maleducado. Deberían compadecerle. ¿Te imaginas lo que supone sufrir dicho trastorno? En especial en los malos momentos, cuando la vida te agarra y te lanza contra el suelo; cuando te rompes los dientes y sangras. Basta con ver a un ser querido para sentirse un poco mejor. Si bien el dolor no se desvanece, se hace más llevadero. Pero, claro, si no reconocemos a nadie… estamos solos. Solos de verdad.

No hace falta padecer una enfermedad para que nuestra vida se vea trastornada. Nadie está a salvo de los imprevistos, ni siquiera la gente rica, famosa o poderosa. Tenemos tendencia a pensar que la vida de los demás es mejor; que la imagen de felicidad que transmiten las redes sociales es real. No lo es. Lo normal es ir cayendo en agujeros oscuros, profundos y fríos; irnos levantando con morados y heridas. La vida funciona un poco como el juego de La Oca: de oca en oca y tiro porque me toca.

En la naturaleza del ser humano está tropezar una y otra vez. La escritora Irene Vallejo, en su artículo Alas de cera, habla de cómo «la sabiduría antigua nos recuerda que lo habitual no es el éxito, sino estrellarnos y levantarnos del suelo con rasguños y olor a chamusquina.» La mitología griega lo reflejaba con Zeus, máximo dios del Olimpo. Tenía dos vasijas: una con bienes; otra con males. Los repartía indistintamente entre los seres humanos y, si bien algunos solo recibían calamidades, ninguno recibía solo bondades. Tarde o temprano todo salta por los aires.

Aunque hayamos alcanzado una estabilidad laboral, familiar, sentimental, social o mental, llega un momento en el que un trastorno llama a tu puerta. No sirve de nada cerrarla con llave. Siempre encuentra la manera de llegar a ti. Aceptar esta realidad no significa sumirnos en la tristeza, sino valorar más el momento presente; ese instante en el que todo es fácil, agradable, bonito, alegre. Debemos abrazarlo con fuerza. Valorarlo. Sabes que no durará eternamente. No te distraigas. La vida ocurre aquí y ahora.

Print Friendly, PDF & Email

Publicado en Historia real Naturaleza

4 comentarios

  1. Gloria Gloria

    Me gusta y me emociona el enfoque de este post. Yo diría que de los últimos posts. Reivindica la alegría desde el plano de la cotidianidad, de lo que nos depara la vida, no desde un positivismo difícil para personas que están sufriendo, sino como una actitud de no conformarse con mirar lo que nos agobia, preocupa, oprime, entristece; sino desarrollar el músculo que nos permite buscar y ver las cosas que nos liberan, que nos hacen sonreir, que nos proporcionan ternura, amor, belleza. No una cosa en vez de la otra, sino a pesar de la otra. Vivir aquí y ahora.

    Gracias de nuevo por compartir esta reflexión y hacerlo de forma tan hermosa.

  2. Pedro Pedro

    Lo que escribes siempre me hace parar unos momentos y reflexionar, me doy cuenta que el reloj y la agenda se alian en la tiraníali. Gracias, aunque vuelvo a «pecar»…..o no?

  3. Patricia Patricia

    Hola, gracias por hablar de las enfermedades raras, yo que padezco una se lo que es pasar por ello…el artículo me ha recordado cuando hablaba con mi fisio y le decía que quería ser «normal», caminar «normal» hacer vida «normal» y entonces él me replicaba que lo normal no existe, lo que es para mi normal para los demás puede no serlo y todos tenemos algun trastorno como tú dices. Importante mirar el aquí y el ahora y dar las gracias por cada momento feliz del día que siempre los hay. Leerte por ejemplo es un momento de alegría.

  4. Felicidades por tener la VALENTIAde hablar d las efermedades poco comunes.estoy viviendo de cerca un familiar con ELA q aunque sea conocida esta muy lejos de tener una vida Menos Durilla .
    Que lastima q se invierta tan poco para facilitar el dia a dia dla los q lo suren especialmente si tienen pocos RECURSOS ECONOMICOS.
    GRACIAS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *