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Los días grises

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Hay días grises, tristes, apagados. Sin motivo aparente, sin que nada grave suceda. Simplemente un día te despiertas y, sin saber muy bien por qué, no te apetece asomarte al mundo exterior. Quizá se han acumulado heridas, desencantos, palabras silenciadas. Quizá el cuerpo está cansado física o emocionalmente, y pide una tregua, un no me saques de la cama, un hoy no puedo oír a los demás.

Hay quien cree que defender la alegría implica estar siempre sonriente, de buen humor, bromista; que todos los días del calendario son soleados, cálidos, coloridos. No es verdad. Hay días en los que los pies se arrastran en lugar de pisar fuerte. Son días difíciles, incómodos, temidos. No importa el empeño que se ponga en alejarlos, en despistarlos mirando hacia otro lado. Existen. Forman parte del arcoíris que habitamos, y conviven junto al negro más tenebroso con origen en una pérdida, una mala noticia, un disgusto, un desengaño.

En los días grises, resulta tentador acurrucarse en una esquina y lamentarse; gritar, llorar, maldecir; sacudir una almohada hasta romperla, golpear un mueble, una pared; escribir como desahogo, buscar una oreja amiga, un abrazo apretado; salir fuera, de uno, salir de casa para ver gente y ahuyentar fantasmas.

A mí me ayuda la calle. Observar el mundo, oír conversaciones ajenas, ver vidas distintas. Relativizar, comprender la dimensión real de las cosas. Y de pronto encuentro un rayo de sol que se cuela entre los nubarrones y me muestra una escena que me arranca una sonrisa, la semilla que va a cambiar mi día.

En mi último día gris, ver a dos amigas despedirse una y otra vez me hizo sonreír. Me recordó mis despedidas eternas con una de mis personas más queridas, Bego; ¡qué difícil resulta siempre decirle adiós! Y qué maravilla que su recuerdo me arropara en el preciso instante en el que lo necesitaba.

Y tú, ¿qué haces en tus días grises?

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Publicado en Historia real

2 comentarios

  1. pilar pilar

    Es verdad Virgina! También hay dias grises en mi Vida sin razón ni justificación..de hecho son más grises porque me enfado conmigo misma por sentirlos..Me siento afortunada en esta Vida y por ello me hacen sentir peor, porque no me siento con derecho a ellos..con todo lo que sucede en el mundo y tantas desgracias!! y nosotras con días grises sin razón…
    Yo, voy a nadar!! para limpiar el aura gris y salir renovada!!
    Feliz finde Amiga!
    Pilar

    • Virginia Virginia

      Gracias por tu comentario, Pilar. Sin duda la natación es una buena manera de ahuyentar fantasmas. Me la apunto.
      Un abrazo.

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